Cuando los ojos me sudan de placer, la boca me sabe a metal oxidado y mi cuerpo se endurece como se endurece la fibra que cubre mi cuerpo
Voy a escribir una mentira en la pared, a ver si tú sabes la verdad mientras dejamos que la palabra "siempre" se deslice entre nuestras risas al descolgar el teléfono
En algún lugar de mis excesos, tú desprendes asfalto a pie de calle para hacer estallar la suerte que me tienta
Me presta la aventura de vivir
Extraviada en el azul del cielo del paladar
Cierras la caja de Pandora justo antes de que salga de ella la esperanza
Tú sabes que ese sonido, ese olor, ese temblor, también es tuyo