Tengo cierto temor de que vengan a buscarme los televisores de plasma, los concursos, las tele-tiendas, tengo mucho miedo de los coches nuevos conducidos por mujeres desnudas y de las mismas mujeres conducidas por hombres con coches nuevos. Tengo miedo y me sigo escondiendo detrás de ti porque aunque ellos vienen degollando con calidad de imagen, micrófonos, premios y una borrasca turbia de sombras y siliconas, mi pecho alberga un corazón tranquilo porque es feliz con lo que tú me traes a cada instante
Parecemos grandes y aventajadas olas, rompiendo contra el invierno
Tienes unas hermosas y saludables llagas en los ojos que me envían una señal
Rebusca en mi espacio la forma de una mano que deje entre tus labios la certeza de que hay guardadas para ti más risas placenteras y más ardores lascivos
Estremece mi espalda la palabra escondida dentro del fondo conquistado por la piraña que me sube por el cuello y empieza a perforarme poco a poco, marca los acontecimientos, sangran mis encías y éstas, dan carnaza a la punta de mi lengua arrebatándome el sueño de ser una princesa encadenada a los cuentos de hadas
Me planto ante él desnuda y caliente. Sé que estás mirando cuando viene a por mí
Sonrío con tu boca, escondida y avergonzada entre tus dientes.