A ella le han dicho cosas que no son mentiras ni verdades... Y piensa que vive en un lugar que en realidad no es un lugar, es una estación del año
Me sienta bien tu paso cuando te vuelves íntimo, seguramente casi feliz y me ofreces tu mano leal que aprieta un poco la mía cuando se despide
Vomitar palabras lo suficientemente abultadas para que armen este aire quieto
Esa paz que se incrusta en el medio de mis neuronas y las hace temblar, que marca el ritmo adecuado, el equilibrio correcto, el empuje justo, la trayectoria perpetua, esa paz que me libera, esa paz que no conoce la antesala de la violencia, esa paz sin rabia, sin desesperación por conseguirla
Así andaría todo el día, juguetona entre tus telas, mirando absorta la luz que se cuela por debajo de la puerta, pensando lo difícil que es mirarte y no sentir tu mirada inquieta
Trato de abrir la palabra callada con una inflexión húmeda que recorra mi piel a bofetadas y se interne dentro con un aullido que me conmueva
Hazte un hueco en las esquinas de mis deseos