Cualquier día de estos será otra
Ignorando los mapas, deshaciendo el maleficio, sabiendo que la poesía coge un cierto color entre violeta y carmesí cuando comienza a oler distinto el ardor posesivo y convaleciente
Las imprecisiones en el personaje que se escondía detrás de la bruma gris de la vieja plaza centenaria hicieron que su mente cambiara de ubicación en la semblanza que excedía a su propia moral
Que se me corran los acentos en la anarquía del solitario deseo
Si él supiera establecerse en un hueco, ese espacio vacío de todo y de todos hasta ser el protagonista de los episodios del destiempo... Si él supiera ser vacío
Recorriendo yo las líneas de esas manos que destierro de palabras, en plena distracción hacia la muerte
El protagonista era lo opuesto a un príncipe azul pero fascinante en sus movimientos. Desde entonces es como un sueño difuso y alocado