Abre posibilidades a la fragilidad del beso, en su boca ya no quedan indicios de tormenta pero aún hay agua en la copa de abierto cristal
Le encanta ensayar consigo misma cuando las manos no bastan y las sábanas realizan su parte
Tu voz que acaba por diluirse en una metáfora
Y nada existe en ese breve instante de la vida donde la luz intrusa forma listas de colores en la pared y donde todo es menos que un recuerdo pero más que una sentencia para el futuro cercano
Se abre y se hace más y más presente
Mudas espectadoras de mí
Sacude el cuerpo, en un metro de baldosa se quita la ropa