En ese lugar donde los mares sin fondo ya no sorprenden porque jugamos al tocado y hundido en la última partida donde todo queda claro
Líneas que cuelgan entre las pinzas del tendedero y la noche que se cierra en toda su cara, como una luz amable que engulle a cámara lenta la cercanía de los contrastes
Quiere decir "sí" y cruza esa puerta
Me retuerzo sobre las superficies de los mapas donde la X del tesoro nunca se borra porque casi no llueve y late por sí sola en una metamorfosis impronunciable
Cuando no quiere escuchar, se viste sólo con el collar y le odia
Frente al espejo hurga con una mano la sombra que no proyecta
Intentando componer una canción que rompa la baraja para poder así llevarle los trozos