La llama que arrancas al fuego
Un repaso dulce, o salvaje
Tengo una huella dispuesta a clavarse
Esta noche promete
Llenará un cajón de tentaciones impuras y vicios urgentes por si llega ese momento en el que la recta inicia el camino y la cordura le encadena la garganta
El tiempo ahora confecciona monotonías, sobrevivir despierto y desterrado en el océano desierto de unos ojos que antes hablaban
Respirar lo ocupa todo cuando sus vientres se mezclan como las acuarelas en un vaso, creando colores nuevos