El proceso es el siguiente: El cuerpo es soledad que se expande sobre sí misma y cuando se asume el punto de fuga, comprendes al otro que mora fuera de ti mismo
Una mano reposa en otro cuerpo y cuelga relajada, ese breve momento en que ambas manos quieren acudir a su encuentro es lo único que quiebra el silencio que pasa a ser una melodía
Ella posee el movimiento de rotación perfecto, gira en el fondo agridulce de sus ojos de niña deseando espiar en los reservados, anhelando abrir grietas en las sombras que pueblan las esquinas
Hoy se ha enamorado de una cabeza con alopecia deslumbrante, de una baldosa rota y del arquetipo de una farola recién pintada con la que chocó por ir mirando la baldosa, mojada y rota con un chicle rosa brillante soñando sobre ella.