Te siento detrás de mí y me miro en el espejo, tal y como ordenas amo de humo, que sigue lloviendo y todavía no logro verte
Curiosa, entro en mí como venciéndome, convenciendo a mis arcanos de que cada vez estoy más cerca de saber...
Quédate así un rato más, primero un segundo y después otro, sin moverte
Intento tumbar la displicencia, acabar con ella, entonces ¿Todo es posible?

Aprendo a leerte cuando mi mirada coquetea con la primera frase y mis sentidos restan significado a la segunda
Mejor deletreo una estrella