Cada vez se ama más como se compra en las grandes superficies, con los caminos marcados y los sentimientos sabidos y casi siempre sin mirar hacia arriba
Cuando tu almohada mordisquea mi nuca con labios afilados
No distingo los finales, mi pluma sólo sabe de principios
Crece, hazte un hueco y llénate de mi ansiedad
Los labios que están en las bocas sangrantes de todas las botellas
Me apacigua por las noches el hacerme la ingrata frente al espejo y cuidarme, cuidarte, cuidarnos; como si siempre hubiese sabido donde acertar con el procedimiento y con la palabra
De ella dicen que deslumbra, que te deja sin habla con su canto de sirena. Trenza las historias que lee en las puertas de los baños esperando el futuro por venir para comérselo a mordisquitos