Cuando la encuentra, le saca una foto. Mañana saldrá a buscar otra palabra que le permita por fin entablar con sus semejantes un diálogo secreto e íntimo
Olas de papel se encrespan en lugares remotos de la escritura
Después de tanto tiempo, la esperanza de recibir unas líneas mantiene el silencio perfectamente organizado entre sobres vacíos
Distraer este temor que crece en la piel, respirar este beso en posición vertical pero sin aire reconstruyendo este espacio en el cuerpo a cuerpo
¿Me servirán los dedos? ¿Los labios? ¿El oído?
El hombre vive en un recuerdo de la ventana a través de la cual veía una isla, en transposición con el océano, la luna y la ventana; al hombre que fue una isla en su océano le temblaban los dedos al pasar las hojas del libro
Abre posibilidades a la fragilidad del beso, en su boca ya no quedan indicios de tormenta pero aún hay agua en la copa de abierto cristal