Arrebato cual viento helado la mágica oscuridad que envuelve el desenfreno
Mientras se hace un hueco en el siglo veintiuno, parece el único animal desamparado e invencible que sale a tomar el aire y la desarma
Permite que el impar gima usurpando el adjetivo
Untuoso dedo que gira
Que al contemplar sus letras se sienta apreciado y que la distancia que acecha su sonrisa se convierta en la mano reparadora que el ojo amputa en su justa medida
Trázame en discontinuo
Lejos quedarán los días en los que se descalzaba las manos entre las piernas